viernes, 1 de noviembre de 2013

No permitir la lesión de los propios límites

De la presión exterior y del propio centro


Título: "Límites Sanadores"
Autores: Anselm Grun y María M. Robben
Ed. Bonum, 2007
pp. 55 - 56




"Quien está en su propio centro es ciertamente inmune frente a las lesiones de sus límites. El evangelista Marcos lo describe en algunas escenas: Jesús está totalmente consigo y no permite que lo desplacen de su propio centro. No permite que los demás le prescriban las reglas de juego según las cuales debería actuar. Al contrario: es soberano. Está en contacto consigo mismo y realiza lo que desde su interior percibe como adecuado. Sus opositores querrían disponer sobre Él y acapararlo. Pero no logran avanzar más allá de los límites que Él les señala.
Dos escenas son especialmente interesantes en este contexto. Por un lado, la descripción en Marcos 3,1-6: Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: "Levántate y ponte en medio" (Mc 3,3). Jesús habría podido simplemente escuchar y entregarse a la oración. Pero siente un impulso interior para sanar al hombre enfermo. Al mismo tiempo nota que los fariseos lo observan. Ellos buscan un motivo para acusarlo. Si Él cura en Sabbat a un enfermo que no corre riesgo de vida, ellos tendrían un motivo para tal acusación. Jesús no se deja intimidar por los fariseos. Al contrario, les formula una pregunta muy clara y a la vez aguda: "¿Es lícito en los días de reposo hacer bien o hacer mal; salvar la vida o quitarla?" (Mc 3,4). Jesús es el que actúa, obliga a la reacción, pero ellos son demasiado cobardes y no se animan a responder, ya que la preguntan que Jesús les formula revela su verdadera intención. (...) Y Jesús hace lo que considera correcto. No les da poder a las expectativas y a la actitud de los fariseos. No les permite que transgredan su límite y le prescriban con actitud rigurosa qué debe hacer. Él es soberano. Actúa a partir de su propio centro. Los otros podrán lesionar su límite pero Él no los admite. Él se protege contra la infracción".

No hay comentarios:

Publicar un comentario