sábado, 9 de noviembre de 2013

La maravillosa amistad de los santos

Título: Mi vida con los santos 
Autor: James Martin SJ.
Loyola Press, Chicago, 2006
P. 8


"...Por supuesto, algunos podrán afirmar, (y lo hacen) que solo necesitamos a Jesús. Y eso es cierto: Jesús lo es todo, y los santos entendieron eso mejor que nadie.
Pero Dios, en su sabiduría, también nos dio a estos compañeros de Jesús para que caminen con nosotros, así que, ¿por qué no aceptar el regalo de su amistad y su aliento? Y no hay razones para sentir que nuestra devoción a los santos nos distrae de la devoción a Jesús: todo lo que los santos dicen y hacen está centrado en Jesús y nos encaminan en su dirección".
"Al leer la vida de los santos también descubrí que en sus historias también podía reconocerme o reconocer partes mías. Ese es el aspecto de sus vidas que más me gusta: ellos lucharon con las mismas debilidades humanas que tenemos todos. Saber eso, a su vez, me anima a pedirles ayuda en determinados momentos y para determinadas necesidades. Sé que Thomas Merton luchó intensamente contra el orgullo y el egoísmo, así que, cuando yo también los combato, pido su intercesión. Cuando estoy enfermo suelo rezarle a Teresa de Lisieux; ella entendía lo que era luchar contra la autocompasión y el aburrimiento en la enfermedad. Para conseguir valor le rezo a Juana de Arco. Para la compasión a Luis Gonzaga. Para tener mejor sentido del humor y poder apreciar las tonterías de la vida, le rezo a Juan XXIII (...) Los buenos amigos nunca son demasiados"

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