miércoles, 27 de febrero de 2013

Dios existe y yo me lo encontré: testimonio de una conversión instantánea

Dios existe y yo me lo encontré

Autor:     André Frossard
Editorial: Rialp
País:        España
Año:        1971
Género:  Memorias

Descripción: "André Frossard es hijo de L. O. Frossard, periodista, y político de la III República, primer secretario general del partido comunista francés. Su abuela paterna era judía y su pueblo "el único de Francia donde había sinagoga, pero no Iglesia". Por parte materna, sus abuelos eran de origen protestante, y todos los familiares, socialistas. Educado en un ateísmo absoluto, "en el que la existencia de Dios ni siquiera se plantea", André Frossard cuenta cómo, a los veinte años, encontró bruscamente la verdad cristiana "en una dulce y silenciosa explosión de luz", cuando entró -para buscar a un amigo- en una capilla de París. Su libro es el testimonio de una de esas conversaciones instantáneas a las que no precede evolución intelectual alguna. Frossard puede decir hoy, con la misma sorpresa maravillada del dia de la conversión: "Dios existe; yo me lo encontré." (Ed. Rialp).

Sobre el autor: "André Frossard nació en Francia en 1915. Como su padre, Ludovic-Oscar Frossard, fue diputado y ministro durante la III República y primer secretario general del Partido Comunista Francés, Frossard fue educado en un ateísmo total. Encontró la Fe a los veinte años, de un modo sorprendente, en una capilla del Barrio Latino, en la que entró ateo y salió minutos más tarde "católico, apostólico y romano".
Durante la guerra entra en la Resistencia. En 1943 es detenido por la Gestapo y encarcelado en el "barracón de los judíos" del fuerte Montluc, del que será uno de los siete supervivientes.  Después de la guerra se convertirá en un incondicional del general De Gaulle, sin ser un hombre de partido. 
Su reputación como periodista empezó a adquirirla en 1946. En 1962 pasó a Le Figaro, donde durante 33 años escribió una breve crónica diaria en primera página bajo el rótulo "Cavalier Seul". La última, publicada el día antes de su muerte, estuvo dedicada a la necesidad de espíritu en una Europa dominada por el interés material.
Su pluma abordó también con frecuencia los asuntos religiosos, yendo muchas veces a contra corriente de la opinión dominante. "Era el más escéptico de los creyentes. Era el más divertido de los apóstoles", ha sentenciado el también académico Jean d'Ormesson. 
A quien siguió sin reservas fue a Juan Pablo II. Surgió así la amistad entre Frossard y Juan Pablo II, y de sus encuentros nació el primer libro de diálogos con el Papa, ¡No tengáis miedo! (1982), al que seguiría Retrato de Juan Pablo II (1988) y El mundo de Juan Pablo II (1991).
A su muerte, en 1995, Juan Pablo II le rindió homenaje: "Conservo el recuerdo de la vida y de la obra de este laico comprometido generosamente en el seguimiento de Cristo, que ha sabido dar testimonio ante sus contemporáneos de la existencia de Dios y de la fuerza del Evangelio" (www.aciprensa.com).

Frases/ Párrafos notables:
"En el plano general el año es tranquilo, sin disturbios nacionales, sin amenaza exterior directa. La alarma no ha sonado aún; ninguna ansiedad obsidional en mi caso. Mi salud es buena; soy feliz tanto como se puede ser y saberse; la velada se presenta agradable, y espero. 
En fin, no siento curiosidad alguna por las cosas de la religión, que pertenecen a otra época.
Son las cinco y diez. Dentro de dos minutos seré cristiano" p. 151.

“Mi mirada pasa de la sombra a la luz, vuelve a la concurrencia sin traer ningún pensamiento, va de los fieles a las religiosas inmóviles, de las religiosas al altar: luego, ignoro por qué, se fija en el segundo cirio que arde a la izquierda de la cruz. No el primero, ni el tercero, el segundo. Entonces se desencadena, bruscamente, la serie de prodigios cuya inexorable violencia va a desmantelar en un instante el ser absurdo que soy y va a traer al mundo, deslumbrado, el niño que jamás he sido.
Antes que nada, me son sugeridas estas palabras: vida espiritual. No me son dichas, no las formo yo mismo, las escucho como si fuesen pronunciadas cerca de mí, en voz baja, por una persona que vería lo que yo no veo aún" p. 156 - 157.

Palabras clave: Memorias, conversión, testimonio de vida

Links:
La biografía de André Frossard: 
http://www.aciprensa.com/vejemplares/frossard.htm

Artículo "André Frossard, escrutador de lo infinito" de revista Humanitas:
http://www.humanitas.cl/html/biblioteca/articulos/d0091.html

Video con la historia de André Frossard:
http://www.youtube.com/watch?v=dCWJHtcyQTg

En pocas palabras...:
Profundidad espiritual: Mucha
Valor teológico/académico: No corresponde
Valor literario: No corresponde
Lenguaje: Es un libro breve, sencillo y claro, con dosis de humor y pasajes de gran profundidad.
Perfecto para:
- Conversos y no conversos
- Quienes necesitan confirmar con testimonios concretos que Dios existe, y se deja encontrar.

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